El Boletin Islamico Edicion Numero 8

Entré en puntillas a su cuarto de oración esa noche, viendo a los inmóviles guardarropas y a los espejos silenciosos, atesoré en ese momento a la persona que había compartido conmigo el vientre de mi madre. Noorah era mi hermana gemela. Recordé a la persona con la que había intercambiado penas, quien había aliviado mis días terribles. Recordé a quien había rezado por mi guía y que había gastado tantas lágrimas por tantas noches hablándome sobre la muerte y la rendición de cuentas. ¡Que Allah nos salve a todos! Esta noche es la primera en que Noorah la pasa en su tumba. ¡Oh Allah, ten piedad de ella e ilumina su tumba! Este era su Corán, su alfombra sobre la que hacía su oración y este era su vestido rosa de primavera que me dijo iba a guardar hasta que se case, el vestido que quería reservar sólo para su esposo. Recordé a mi hermana y lloré por todos aquellos días que había perdido. Recé a Allah para que tenga piedad de mí. Para que me aceptase y me perdone. Recé a Allah para que la mantenga firme en su tumba como ella siempre le gustó mencionar en sus súplicas. En ese momento, me detuve. Me pregunté: ¿Cómo habría sido si hubiese sido yo quien habría muerto? ¿Hacia dónde estaría yendo? El miedo se apoderó de mí y las lágrimas comenzaron nuevamente a brotar. Allahu Akbar (Dios es Supremo), Allahu Akbar... El primer Adhan surgió suavemente desde la mezquita, cuán hermoso sonaba esta vez. Me sentí en calma y relajada a medida que repetía el llamado del Muadhdhin (muecín). Me puse el chal sobre los hombros y me levanté para rezar el Fajr. Recé como si éste hubiera sido mi última oración, una oración para decir adiós, así como Noorah lo había hecho ayer, ese había sido su último Fajr. Ahora e Insha´ Allah (Si Dios quiere) por el resto de mi vida, si me levanto en las mañanas no puedo contar con estar viva todavía cuando sea de noche y en la noche no puedo contar con estar viva por la mañana. Todos estamos siguiendo el rumbo de Noorah. ¿Qué es lo que hemos preparado para ese viaje? 18 CONSEJOS DE UMAR BIN KHATTAB (RA) ACERCA DE LA SABIDURÍA (HIKMAH) 1. Cuando alguien quebranta tus derechos (y al hacerlo desobedece a Allah), la manera de “vengarse” es obedecer a Allah en cuanto al trato que uno adopte con esa persona (usar la razón/reglas en lugar de la ira). 2. Cuando algo viene a ti de tu hermano, acéptalo como algo bueno, a menos que tengas evidencias abrumadoras contra eso (hush dhann: pensar bien de la gente). 3. No tomes la palabra de un musulmán como mala. Cuando exista una posibilidad de verla positivamente, tómala entonces como positiva. Encuentra una buena interpretación de diez. 4. Evita situaciones que harían dudar a otros de ti (por ejemplo desobedecer a Allah públicamente, estar con gente a quien no le importa, en todo momento y lugar). 5. No culpes a otros. Cuando tienes un secreto, está bajo tu control, pero cuando lo dices a alguien más, ese control ya no es tuyo. La gente cae debido a diferentes factores y presiones, así que no culpes a otros. 6. Siempre cuida a los hermanos y hermanas que son veraces, pasa tiempo junto a ellos pues te protegerán, ellos son siempre un hermoso adorno. En los buenos tiempos tendrás tranquilidad y en tiempos de dificultad tendrás protección y apoyo. 7. Sé estricto y cuidadoso en escoger a tus amigos. 8. Permanece siempre con la verdad incluso contra tu propia vida. 9. No te entregues a lo que sea insignificante. Cada momento de nuestra vida es importante cuando se lo usa para adorar a Allah (SWT).

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